Antes de redactar una propuesta: Parte I.

El proceso de redactar una propuesta comienza cuando uno abre un documento en Microsoft Word (o su equivalente) y comienza a modificar el documento para que sea una propuesta, sea que le cambie el formato o que comience a presionar alguna tecla en el teclado. Sin embargo, antes de poder comenzar a redactar una propuesta, hay que llevar a cabo una serie de pasos que te van a dar el material que necesitas para redactar una propuesta. Por ello, es justo que se comience esta página con una serie titulada “Antes de comenzar a redactar una propuesta”.
 
Lo primero que necesitas antes de comenzar a redactar una propuesta es el tema que se desea, o se asigna, para crear una propuesta. El tema es lo que te va a dar una guía cuando comiences a realizar una revisión de literatura. El tema puede ser centrado en una localización, una enfermedad, una población, un problema social o una combinación de estos y otros factores.
 
El tema de una propuesta puede ser seleccionado o asignado. Si es asignado, el trabajo va a ser más fácil porque no lo tienes que pensar. Sin embargo, puede ser que el tema asignado no sea uno que te guste y eso puede hacer el proceso general de crear una propuesta cualitativamente (y tal vez cuantitativamente) más difícil y laboriosa.  
 
Por otro lado, si tienes la opción de escoger un tema (como a veces sucede cuando eres un estudiante en Educación en Salud), entonces la labor de escoger un tema va a tomar más tiempo. El tema a escoger debe de tener los siguientes criterios:
 
  1. Debe de apasionarte el tema y la población. Como fue dicho en el párrafo anterior, si el tema no te apasiona la labor de crear una propuesta no va a ser tan… divertida como idealmente sería el crear una propuesta.
  2. Debe ser localizado en un lugar que tengas accesible. Sea una universidad, un residencial, una iglesia, una escuela, entre otros, el lugar donde se va a enfocar la propuesta debe de estar dispuesto y disponible para cooperar proveyendo datos sobre la situación actual, recursos materiales y humanos, tiempo y apoyo en la creación e implantación de una propuesta.
  3. El tema debe de ser de interés para la organización donde va a estar centrada. Esto va a aumentar, si no garantizar, la cantidad de apoyo y cooperación por parte de la organización.
  4. Debe de haber un problema visible en la comunidad en donde no haya una iniciativa, proyecto, programa o plan que ya esté atendiendo el mismo. Esto es importante porque sea que estés creando una propuesta para propósitos académicos o profesionales no vas a querer hacer una duplicidad de esfuerzos con tu propuesta.
  5. Debe ser un tema que sea pertinente para la profesión de acuerdo a una revisión superficial de literatura. A esto me refiero a que cuando uno escoja el tema, debe entrar a una base de datos electrónica (o Google Scholar) y realizar una búsqueda preliminar del tema de interés. Con esto uno va a saber si el tema es uno que vale la pena la inversión que una revisión de literatura (tema que se va a cubrir pronto).
  6. El tema debe de ser sobre algo que esté pasando y hay algo que se pueda hacer dentro del campo de la Educación en Salud. Por esto, me refiero a que el tema debe ser sobre un problema que sea de alta prioridad para el lugar y la población y es uno que puede solucionarse con Educación en Salud. 
 
A continuación se presentará un documento con posibles poblaciones y áreas temáticas que puedes utilizar para formalizar tu tema de propuesta.  
 
 
 
 
 
 
 
El seleccionar un buen tema te hará el trabajo de crear una propuesta más fácil. Un buen tema va a aumentar la probabilidad de realizar una propuesta de calidad que sea aceptada e implementada por la organización en donde va a estar centrada.
Tabla de ideas de poblaciones y temas