Estrategia: El uso del contrato en la Educación en Salud

El uso del contrato es una forma de motivar a una persona a realizar un cambio en comportamiento. La idea detrás de un contrato es que al que una persona comprometerse a unas acciones por un medio escrito, el individuo puede llegar a estar más motivados a buscar llevar a cabo el comportamiento, al ellos esforzarse a mantener consistencia entre los pensamientos y el comportamiento (Martin & Haskard-Zolnierek, 2010). Hay 2 tipos de contratos:
 
  1. El contrato de comportamiento: este tipo de contrato tiene el propósito de motivar a una persona a cambiar el comportamiento.
  2. El contrato de contingencia: en este tipo de contrato, se establece un sistema de tal manera que los comportamientos a lograr estén explícitos, proveyendo los refuerzos por lograr esos comportamientos y reteniendo los incentivos cuando los comportamientos no han sido llevados a cabo (Martin & Haskard-Zolnierek, 2010).
 
Los contratos tienen:
  1. Nombre de la persona haciendo el compromiso.
  2. Fecha en el cual su realiza el compromiso.
  3. Comportamiento que se tiene como meta a lograr.
  4. Fecha donde se debe lograr la meta.
  5. Forma de lograr la meta.
  6. Programa a mantener durante el tiempo de vigencia del contrato.
  7. Los refuerzos si se cumple meta establecida.
  8. Firma de la persona a comprometerse.
  9. Firma de un testigo.
 
Los contratos son más útiles para personas que necesitan motivación externa para reforzar un cambio en comportamiento. Sin embargo, el uso del contrato debe de ser utilizados con cautela porque puede ser un obstáculo para el desarrollo y mantenimiento de las motivaciones internas de la persona.